Como mi viaje a Madrid era por otros asuntos, y tenía muy poco tiempo para dedicar a los lugares de mi inmensa lista, no me quedó más remedio que priorizar.
Uno de ellos era el centro HandMade Beauty.
¿Por qué elegí este lugar?
Había leído mucho sobre Diana Burillo y su concepto 100% orgánico, y la verdad es que la curiosidad me podía.
Cuando llegue (C/ Conde de Xiquena, 17) me acomodaron en un rincón muy vintage, y me trajeron una cesta de mimbre para que dejara dentro todas mis pertenencias. Mientras me esperaba me fije en la decoración (madera, piedra y cemento) y en el uniforme de las trabajadoras (pantalón, camiseta y delantal, todo con telas orgánicas).
Mi elección fue una manicura Slow&Go, que consistía en limpieza con desinfectante, acondicionador de agua, limado, hidratación con una loción humectante, endurecedor, un poco de aire con abanico (sí habéis leído bien), esmaltado y secante, todo ello acompañado con un delicioso té de frutos rojos.
Después me acompañaron a otra zona, donde había dos secadores de uñas y tras pasar unos minutos allí, ya estaba ¡Lista!.




