Seguro que te gustan las casas/pisos con mucha luminosidad ¿verdad?
La semana pasada hablamos de la puesta a punto después de un catarro, pero no es suficiente para mejorar lo apagada, cansada y sin brillo que queda la piel.
Pasar por un estado gripal, no es la única causa de una piel apagada también influye la falta de sueño, el estrés, la calefacción, la mala alimentación o el tabaco. Por todas estas razones hoy nuestro objetivo será la luminosidad.
Para ello deberás aportar un extra de vitamina C y antioxidantes.
En el mercado encontraras un sin fin de productos con estos activos (limpiadoras, cremas, contornos de ojos...) pero si quieres que el resultado se vea lo antes posible, opta por los serums o ampollas ya que su concentración en principios activos es mucho mayor que en una crema o cualquier otro producto.
Si quieres contribuir aún más, puedes optar por una dieta rica en esta vitamina.
Y no solo a base de zumo de naranja ¡que nos conocemos!
Existen otras frutas y verduras mucho más ricas en vitamina C que la naranja como la guayaba, grosellas, perejil, guisantes, Kiwis, fresas, moras, espinacas, brócoli, coles de bruselas, pimientos...
¡Ah! y otra cosa que debes saber referente a los zumos, es que pierden muchas de sus vitaminas, ya que la mayoría se encuentran en la pulpa o la piel de la fruta, la cual, al licuar la se desecha, por eso es mucho mejor pasar por la batidora o comérsela a bocados.